ATENDER LAS CAUSAS QUE ORIGINAN LA EXISTENCIA DEL CRIMEN ORGANIZADO.
- APCJ

- 11 sept
- 4 Min. de lectura

Por el Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca
Facilitador Privado Número 24
Atender las causas que originan la existencia del crimen organizado, es una frase que, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, siempre utilizó con el objeto de concientizar a la población sobre el consumo de drogas y el abuso de estimulantes psicoactivos y que durante décadas creció a tal grado que los ingresos son multimillonarios e involucra a millones de personas de una u otra forma.
La corrupción que pesa en las autoridades de los tres niveles de gobierno en este rubro es evidente y no se puede tapar el sol con un dedo, pues por donde transitan las mercancías ilegales como las drogas, las armas, el huachicol y todo lo que quepa en las aduanas ocurre desde siempre. Para ello debemos incluir que el tráfico y contrabando de mercancías ilegales son bajo la protección de autoridades de alto nivel binacional.
En este rubro, cabe destacar la intervención de las autoridades mexicanas a través del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, quien siguiendo las instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum, ha ejecutado cientos de órdenes de aprehensión que incluye a narcotraficantes como los hijos del Chapo Guzmán y recientemente contra elementos de la Secretaría de Marina, por contrabando y diversos delitos de hidrocarburos.
Estas acciones reditúan en favor de la Presidenta Sheinbaum, quien ha fortalecido la seguridad pública y ha hecho realidad el discurso en cuanto a los hechos, en cero impunidad caiga quien caiga. Las órdenes de aprehensión ejecutadas contra una decena de elementos de la Marina Nacional, denota el interés del gobierno en el combate a la corrupción desde los más altos niveles y habrá mucho más que descubrir de empresarios y políticos involucrados en el negocio ilegal del huachicol -contrabando de hidrocarburos-, que al parecer es más redituable económicamente que el narcotráfico de cocaína.
Es muy importante retomar el tema de atender las causas, viviendo en una sociedad mejor y más justa, para enfrentar violencia e inseguridad, cuando se atiende principalmente a la niñez y a los jóvenes, tal y como lo planteó durante el sexenio pasado Andrés Manuel López Obrador, es loable y aplicable para ser más cuidadosos en nuestra sociedad, educando bajo el esquema de valores morales y cívicos.
Los adictos a las drogas cuando participan en su rehabilitación y recuperación emocional han manifestado que es muy fácil encontrar todo tipo de drogas. Desde la calle caminando, hasta en tiendas de autoservicio y en los baños de restaurantes y bares con los llamados “dealer” distribuidor de drogas de todo tipo y precios.
Desde luego que las autoridades lo saben, -en los tres niveles de gobierno- y también habrá funcionarios administrativos, diputados, senadores, policías, jueces, magistrados y políticos en actividad, que son adictos a diversas sustancias adictivas y que sufren como cualquier enfermo drogadicto. Pues no es un vicio, sino una enfermedad. Que lejos de aplicar las leyes inherentes a los casos en particular prefieren ser indiferentes.
De ahí la importancia de atender las causas que originan el consumo, que ha servido para construir un imperio criminal en todo el mundo. En nuestra Ciudad Juárez, los antecedentes se remontan a los cincuenta, cuando el contrabando del licor hizo atractivo el turismo norteamericano, luego llegó la Nacha con la marihuana y después la cocaína. Los clientes eran principalmente los soldados del Fort Bliss de El Paso Texas.
Expongo soluciones que requiere la debida participación de toda la sociedad:
Causas (multicausales)
• Biológicas/mentales: predisposición genética, depresión/ansiedad, TDAH, dolor crónico; el cerebro adolescente es más vulnerable.
• Emocionales/trauma: duelo, violencia, abuso, soledad; consumo como “anestesia”.
• Familiares: consumo en casa, límites difusos, poca supervisión y comunicación.
• Pares y pertenencia: presión del grupo, búsqueda de identidad/aceptación.
• Disponibilidad y contexto: fácil acceso, bajo costo, narcomenudeo cercano.
• Escolar/laboral: bajo rendimiento, deserción, estrés o desempleo.
• Cultura/medios: normalización del “exceso”, publicidad y redes sociales.
• Uso médico mal manejado: benzodiacepinas, opioides, estimulantes sin control.
CÓMO PREVENIR
Primaria (antes de que inicie el consumo)
• Familia: reglas claras (cero alcohol en menores), supervisión afectuosa, rutina y tiempo de calidad; hablar con datos, sin alarmismo.
• Habilidades para la vida: manejo de estrés, decir “no”, resolución de conflictos, proyecto de vida (escuela/club/deporte/arte).
• Entornos seguros: controlar disponibilidad (fiestas sin alcohol para NNA), políticas en escuelas/iglesias/negocios (“baños seguros”).
• Comunidad y medios: mensajes positivos (“pedir ayuda es de valientes”), referentes sobrios.
Secundaria (detección temprana)
• Señales de alerta (bajo rendimiento, cambios bruscos, mentiras/aislamiento).
• Intervención breve y no confrontativa; acordar un paso concreto.
• Canalización: AA/Al-Anon/Alateen y, si procede, psicología/medicina.
Terciaria (cuando ya hay problema)
• Tratamiento integral (salud mental + adicciones) y plan de recaída.
• Red de apoyo familiar/comunitaria y retorno escolar/laboral acompañado.
6 ACCIONES INMEDIATAS
1. Establecer y firmar reglas familiares (consecuencias claras).
2. Programar charlas trimestrales en escuela/parroquia/empresa.
3. Crear directorio local de AA/Al-Anon/Alateen y servicios clínicos.
4. Implementar protocolo “baños seguros” en comercios y escuelas.
5. Capacitar a adultos clave en intervención breve y canalización.
6. Medir: asistentes, canalizaciones y seguimiento a 30/90 días.
Para ello es necesario diseñar, coordinar y documentar acciones concretas, medibles y sostenibles para prevenir el consumo problemático de alcohol y drogas, fortalecer a las familias y comunidades, y canalizar oportunamente a personas con riesgos o trastornos por consumo hacia apoyos efectivos.



Comentarios